viernes, 28 de agosto de 2009

Muerte en Solitario

Muerto, tirado sobre la acera de una transitada avenida, un jueves cualquiera, un jueves desolado y caluroso en el barrio Sajonia de Asunción.

Marte, decían que, tendría que verse del tamaño de la Luna alrededor de la medianoche. Todavía faltaban unas horas para eso y la creciente apenas se hacia notar en el firmamento.

Muerto y arrugado sobre la tenue luz de un farol que le daba un sepelio lastimero.

Sus alas cubrían su cuerpo y lo abrazaban como único consuelo a esa imagen de soledad.

La gente pasaba y nadie parecía inmutarse acerca del rígido y retorcido cadáver postrado en la calle.

Un jueves cualquiera yacía sobre la avenida Carlos A. López de la manera referida, un mamífero volador, un murciélago.